Nueve palabras de Andalucía que quizá no conocías

El dialecto andaluz: mucho más que pronunciación

Somos más de 500 millones de personas que hablamos español; sin embargo, ninguno de nosotros habla exactamente igual, ni en cuanto a la pronunciación, ni en cuanto al acento ni siquiera en cuanto al vocabulario. En la lengua española encontramos muchas variaciones por países, por regiones, por comunidades pero también encontramos variaciones más personales e idiosincráticas; como por ejemplo, un hablar original de un grupo de amigos o de una familia. Esto nos enriquece muchísimo y nos indica que el español es una lengua viva que se va adaptando a los tiempos. 

En España existen comunidades que se diferencian lingüísticamente en función de la entonación, del acento pero también del léxico, el uso de las reglas gramaticales o incluso del lenguaje no verbal. Hoy viajaremos hasta Andalucía, en el sur de España. Esta región cuenta con una gran riqueza lingüística y una forma de hablar particular cuya influencia también la podemos encontrar en algunas otras regiones españolas, como las Islas Canarias, o incluso en América Latina.  La particularidad del andaluz, como se llama al dialecto de esta región, puede parecer que resida a simple vista principalmente en su pronunciación. Así, cuando llegamos a Andalucía, ya no vamos a escuchar todas las eses implosivas que se pronuncian al final de las palabras, nos encontraremos ante multitud de palabras acortadas (pa’ por para, po por pues…) y en la zona occidental, por ejemplo, escucharemos una jota aspirada a diferencia de lo que ocurre en otras comunidades lingüísticas como en Madrid, por ejemplo. 

Pero la particularidad andaluza no solo tiene que ver con la pronunciación. En esta región nos encontramos además con palabras de Andalucía propias y muy singulares que merece la pena conocer y aprender. Las encontrarás en el Diccionario de la Lengua española de la Real Academia Española bajo la indicación de “And.” Así por ejemplo, encontramos la popular palabra de Andalucía ‘bulla’ que mientras que en el resto de España significa “griterío o ruido que hacen una o más personas” en Andalucía significa “tener o estar con prisa”. Por ejemplo, la frase “Corre Antonio, que tengo mucha bulla” quiere decir que Antonio tiene que ir más rápido porque tengo prisa. 

El dialecto andaluz: Nueve palabras que quizá no conocías

Con motivo de la celebración del día de Andalucía el 28 de febrero, en el blog de hoy queremos compartir con vosotros  algunas palabras típicas del léxico andaluz con las que seguro os encontrareis en vuestro viaje a Andalucía o en vuestros estudios de español. Vamos allá: 

  • Sieso: Significa antipático, desagradable. Es obviamente un insulto y en algunas regiones de la Andalucía occidental encontraremos la versión ‘malapipa’. ¡Recuerda no ser un sieso cuando viajes por Andalucía! 
  • Noniná: Significa “anda que no” y procede de la expresión ‘no ni nada’. Si alguien te dice: “hoy no hace mucho calor” y sin embargo tú piensas todo lo contrario, puedes responderle: “¡Noniná!”
  • Cuchi: Es una expresión de asombro, similar a ‘¡Anda!’ Así podemos decir, si nos encontramos con un amigo por la calle: «¡Cuchi! Qué bien verte, hacía mucho que no nos veíamos».
  • Espabilao: Si bien no es una palabra de Andalucía, pues es la versión acortada de ‘espabilado’ que hace referencia a alguien ‘que tiene mucha facilidad para percibir y comprender las cosas, se desenvuelve bien ante los problemas y sabe aprovechar las oportunidades en beneficio propio’, sí que es cierto que su uso, pronunciado a la andaluza, es muy típico de todas las provincias de esta comunidad autónoma. Se usa mucho cuando hablamos de bebés que parecen muy despiertos y vivos: «¡Qué espabilá está esta niña!»
  • Perita: Llamamos perita a alguien que nos gusta, nos parece guay, simpático, agradable… ¡Todo lo contrario a un sieso, vaya! Y también podemos emplearlo para describir cosas o acciones, como por ejemplo, ¡qué perita es ese nuevo restaurante! Este término es típico de los ‘boquerones’, otra palabra de Andalucía con la que designamos a los ciudadanos de Málaga. En otras provincias escucharemos otras palabras con el mismo significado: canela, flama, etc. 
  • Miarma:Y si vas a Sevilla, quizá escuches que se refieren a ti como ‘miarma’, que proviene de ‘mi alma’ y se usa como vocativo: «Carla, miarma, ¿puedes pedirme otra cerveza si vas a la barra?»
  • Pisha: Y si en Sevilla te pueden llamar ‘miarma’, en Cádiz no te extrañes si te dicen ‘pisha’ para captar tu atención o para dirigirse a ti. Proviene de la palabra ‘picha’, que es el término coloquial de ‘pene’. De ahí que sobre todo se use con hombres, aunque es un término que ha adquirido su carácter propio de vocativo que también se emplea con mujeres.  
  • Malafollá: Se utiliza para describir a una persona desagradable, con mal genio o mal humor. Es una palabra compuesta por dos términos mala + follá.  Follá es la abreviación del adjetivo (participio) follada que significa según el diccionario ‘practicar el coito’ pero que en esta expresión pierde parte de su significado y se utiliza como una metáfora. Es un término típico de Granada y se usa como insulto.
  • Acarojatao: Y terminamos con este adjetivo que se utiliza, fundamentalmente en Cádiz, para designar a alguien que está distraído o ensimismado. Proviene del término ‘carajote’ que significa de poca inteligencia o torpe. En Málaga, por ejemplo, en lugar de decir que alguien está ‘acarajotao’ se dice que alguien está ‘empanao’. 

¿Y tú? ¿Conoces otras palabras de Andalucía que te gusten especialmente, te llamen la atención o hayas aprendido en tu andadura con el español? ¡Cuéntanos en los comentarios! ¡Nos encantará leerte!

Violeta de Rueda

Violeta de Rueda

Profesora en prácticas de Entrelenguas

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